Gerardo Cruz Castañeda

De acuerdo a los datos de las Naciones Unidas sobre el VIH/sida (ONUSIDA), a 30 años de su aparición, 34 millones de personas viven con el VIH en todo el mundo y 30 millones han fallecido por causas relacionadas con el sida.

En México mueren cada año cinco mil personas y diez mil contraen la infección por primera vez, así lo informó José Antonio Izazola Licea el director general del Centro Nacional para la Prevención y el control del VIH/sida (Censida), en el marco del XII Congreso Nacional sobre VIH/sida y otras Infecciones de Transmisión Sexual que se celebró en Tabasco el pasado mes de julio.

Desde el inicio de la epidemia han muerto 102 mil mexicanos por esta enfermedad, cifra que en años recientes ha descendido gracias a factores como el mayor conocimiento sobre el virus, los medicamentos antirretrovirales y el acceso a los servicios de atención, agregó.

Durante el primer semestre de 2010, México exhibe una incidencia acumulada (proporción de casos nuevos durante un periodo determinado)  de casos de sida de 130.4 por cada 100 mil habitantes, en tanto que en Puebla son 116.4, según Censida.

En nuestro estado el Sistema Único de Información para la Vigilancia Epidemiológica indica que en 2008 existían 119 nuevos casos de sida y 840 en total de 2003 a 2008, la mayoría de estos en hombres. En la población de 25 a 44 años se encuentra el mayor número de infectados, así en ese mismo año y grupo se reportaron 77 casos nuevos: 48 varones y 29 mujeres.

Puebla es la cuarta entidad con mayor demanda insatisfecha de métodos anticonceptivos, reveló recientemente el Consejo Nacional de Población, agregando que junto con Baja California Sur, se ubica en el octavo nivel más alto de mortalidad en la población juvenil. Por su parte el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) reporta que Puebla ha revertido el impacto del sida entre la población en edad laboral.

De acuerdo con cifras de mortalidad de 2008, en el estado se registraron 202 defunciones atribuidas al sida (164 hombres y 38 a mujeres). Se estima que de 1998 a 2008 fallecieron 2 mil 356 personas (mil 864 eran hombres y 492 mujeres).

En ese mismo lapso, la tasa de mortalidad en Puebla presentó una ligera disminución: de 4.7 a 3.6; siendo 1998 y 2004 los años en los que se presentó la mayor tasa, 4.7 defunciones por cada 100 mil personas. Con más detalle observamos que la brecha entre hombres y mujeres tiende a disminuir. En 1998 por cada 100 mil hombres había 7.5 defunciones por sida y entre las mujeres era de sólo 2 de cada 100 mil. Para 2008 los valores cambiaron a 6.1 y 1.3, respectivamente.

Continuando con ese mismo periodo de años, el mayor número de defunciones se registró en la población de 30 y más años, y pasó de 166 a 151 casos, respectivamente. En los solteros se encontró el mayor número de defunciones: 100 en 1998 y 96 en 2008. Los casados ocuparon el segundo lugar en esta estadística de mortalidad con 61 defunciones en 1998, aunque con 37 en 2005.

El origen

De manera oficial la era del sida inició en junio de 1981 cuando los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades en Estados Unidos, describieron cinco casos de neumonía por un hongo que parasita el árbol respiratorio del ser humano (Pneumocystis carinii). Al mes siguiente se confirmaron otros casos más parecidos al sarcoma de Kaposi, un tipo de cáncer de piel. La aparición conjunta de estos padecimientos en varios pacientes, que al poco tiempo murieron, fue lo que llamó la atención.

En 1979 en Estados Unidos, la enfermedad, entonces misteriosa, se detectó en un grupo homosexual, por ser las primeras evidencias se le atribuyeron conductas sociales como el uso de drogas y la promiscuidad homosexual. Cinco años más tarde, en 1984 el investigador biomédico Robert Gallo publicó una serie de cuatro trabajos científicos en los que argumentaba que un retrovirus descubierto por él y su equipo era el responsable del sida. Descubrimiento que también disputaba el francés Luc Montagnier.

Hoy en día se reconoce que el grupo de Montagnier fue el primero en aislar el virus VIH, pero que el grupo de Gallo fue el que demostró que el virus causa el sida y fue responsable de gran parte del desarrollo científico que hizo posible el descubrimiento.

Las dudas

El brote del sida está rodeado de numerosas teorías, pero la mayoría apuntan a una zona, la del África. Se aduce que la mutación de un virus de algún simio africano, como el mono verde, es el causante de la enfermedad.

El contagio en el ser humano se habría dado cuando los cazadores de la zona entraron en contacto con la sangre de los monos y que a través de heridas durante la cacería podrían haber recibido una forma de transmisión.

Sin embargo esto no cuadraba del todo cuando el primer caso de sida en África se dio hasta 1982. Aunque se encontró una explicación para esto y que se remonta a los años cincuentas y sesentas, cuando el continente negro recibía numerosos mercenarios de diferentes nacionalidades, entre ellos soldados estadounidenses a sueldo que trabajaban para los gobiernos dictatoriales.

Se trataba de individuos en condiciones de soledad en medio de territorios poblados de simios, con los que sostendrían relaciones sexuales en un acto de zoofilia, siendo contagiados. Al regresar a su país, Estados Unidos, propagarían el virus.

Investigadores de renombre en el círculo de la salud como Alan Catwalk, médico especialista en cáncer, seguían cuestionándose el origen del padecimiento, apoyados en el hecho de que los primeros contagiados, aquel grupo homosexual, no tenían relación alguna con el continente africano. No tenían parientes en aquellas regiones, ni habían viajado en fechas recientes cerca de la zona.

La duda también se asentaba en el dato de sus preferencias homosexuales. Situación que reforzó la versión de que la transmisión se diera a través del coito anal, aunque más adelante esta percepción perdería sustento con la infección de parejas heterosexuales.

Entonces la incertidumbre se consolidaba ¿Qué tenía que ver este grupo de jóvenes americanos con África y la nueva enfermedad?

Teoría médica o de conspiración

En los años sesentas eran conocidas las investigaciones que se realizaban en el Instituto Nacional del Cáncer en Estados Unidos, sin embargo en aquel lugar paralelamente se llevaban a cabo investigaciones militares para crear armas biológicas.

Los estudios sobre el cáncer se hacían con especímenes de diferentes variedades como monos rhesus, verdes o chimpancés que eran proporcionados por el Laboratorio  de Medicina Experimental y Cirugía en Primates (LEMSIP por sus siglas en inglés). Las pruebas se llevaban a cabo en el laboratorio de virología en el Blood Center de Nueva York.

En los setentas LEMSIP fue trasladado al continente africano con la idea de reducir costos, capturando monos silvestres y realizando pruebas con ellos. Al decir de estos laboratorios, los monos eran rehabilitados y regresados a su medio ambiente.

Más tarde, en noviembre de 1978 se llevó a cabo una prueba voluntaria  entre un grupo seleccionado de la población estadounidense, se trataba de mil jóvenes homosexuales de Nueva York a quienes se les inoculó el virus de la hepatitis B.

Como exitoso fue etiquetado el ensayo, pues el 96 por ciento de los voluntarios desarrollaron anticuerpos contra ese virus, que era la finalidad. Así las pruebas se realizaron en Los ángeles, San Francisco, Chicago, Denver, San Louis, terminando en octubre de 1981.

A pesar del éxito asegurado por los investigadores, en realidad esa fue la raíz de la fatalidad, según apunta la teoría, pues el virus de la hepatitis B que se utilizó, se consiguió a través de los simios liberianos de África de LEMSIP, especímenes que se encontraban contaminados. Esto explicaría que los primeros brotes del sida se dieran en territorio estadounidense.

Al inicio de la epidemia en los Estados Unidos se analizó la sangre donada para el experimento de la hepatitis B en la población gay. En los primeros casos el 6 por ciento presentaba infección del VIH. En 1984, cuando terminaba la prueba, el 40 por ciento estaba contaminado.

Para algunos investigadores científicos esta es la prueba que el virus del sida es un error de laboratorio. Para otros no es así, atribuyendo la creación de un arma biológica a teorías de conspiración contra la población negra.

Precedentes del error de laboratorio

Entre 1955 y 1963 la población estadounidense recibió lotes de vacunas contra la polio que fue fabricada a partir de las células renales del mono rhesus. Esas vacunas estaban contaminadas  con un virus (SB-40) del simio que era considerado el causante del cáncer en animales de laboratorio.

Los fabricantes lo han negado a pesar de que varios investigadores  demostraron un tipo de  cáncer desarrollado en especies vacunadas.

Con ello se evidenciaba la posible mutación de un virus animal, que al ser inoculado al ser humano podría provocar enfermedades. Esto aún es motivo de discusión.

 

NOTA: El destino final de los inoculados en los setentas no se sabe. LEMSIP fue desmantelado en 1997.

 

Diez datos sobre el VIH/Sida*

1. El virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) infecta las células del sistema inmunitario y suprime o entorpece su función, lo que acarrea el deterioro progresivo del sistema inmunitario y menoscaba la capacidad del organismo para rechazar las infecciones y enfermedades. En las etapas más avanzadas de la infección sobreviene el sida, que se define por la aparición de una o varias infecciones oportunistas o tipos de cáncer de una lista de más de veinte.

2. El VIH se puede transmitir por las relaciones sexuales (vaginales, anales o bucales) sin protección con una persona infectada, por transfusiones de sangre contaminada y por intercambio de agujas, jeringas u otros objetos contaminados. También puede transmitirse de madre a hijo durante el embarazo, el parto y el amamantamiento.

3. A nivel mundial, 33.4 millones de personas están infectadas por el VIH o aquejadas de sida; la abrumadora mayoría de ellas viven en países de ingresos bajos y medianos. Se calcula que en 2008 contrajeron la infección 2,7 millones de personas.

4. El VIH/sida es la principal causa infecciosa de mortalidad en todo el mundo; hasta la fecha se ha cobrado un tributo de más de 27 millones de vidas. Se calcula que cada año mueren por esta causa 2 millones de personas.

5. El tratamiento con una combinación de antirretrovíricos evita que el VIH se multiplique en el organismo. Si se detiene la reproducción del virus, las células del sistema inmunitario viven más tiempo y protegen de las infecciones al paciente.

6. En 2009, alrededor de 5,2 millones de personas infectadas por el VIH tuvieron acceso al tratamiento con antirretrovíricos en los países de ingresos bajos y medianos. Por comparación con 2003, esta cifra se ha multiplicado por doce. A pesar de estos logros, la cobertura mundial del tratamiento con antirretrovíricos sigue siendo baja. Segun las nuevas directrices terapéuticas de la OMS publicadas en el 2010, el número de personas que necesitan un tratamiento se ha ampliado de 10 a 15 milliones.

7.  Las cifras del año 2008 indican que más de 2 millones de niños padecen la infección por el VIH/sida. La gran mayoría de ellos habitan en el África subsahariana y fueron infectados por sus madres, que eran seropositivas, durante el embarazo, el parto o el amamantamiento. Se calcula que cada día se infectan con el VIH 1200 niños más. Entre 2005 y 2009, el número de niños tratados con antirretrovíricos aumentó de unos 75 000 a 355 000.

8. La transmisión de madre a hijo se puede evitar casi por completo, pero el acceso a las intervenciones preventivas sigue siendo escaso en casi todos los países de ingresos bajos y medianos. A pesar de todo, se han logrado adelantos. En 2008, el 45% de las embarazadas infectadas por el VIH recibieron antirretrovíricos para evitar que transmitieran el virus a sus hijos, por comparación con solo 10% en 2004.

9. En 2007, entre las personas infectadas por el VIH se registraron más de 450 000 defunciones por tuberculosis; según se calcula, esta proporción equivale a casi la cuarta parte de los 2 millones de defunciones causadas por el VIH ese año. La mayoría de las personas aquejadas al mismo tiempo por la infección con el VIH y la tuberculosis viven en el África subsahariana (aproximadamente el 80% de los casos a nivel mundial), y una cuarta parte, más o menos, radican en Sudáfrica.

10. Algunas formas esenciales de prevenir la transmisión del VIH:

– abstenerse de las relaciones sexuales o practicarlas usando correctamente el condón;

– someterse a las pruebas y el tratamiento de las enfermedades de transmisión sexual, en particular la infección por el VIH;

– no inyectarse drogas en las venas o, si ello no se puede evitar, usar siempre agujas y jeringas desechables nuevas

– cerciorarse de que toda sangre o producto de la sangre que usted necesite se haya sometido a pruebas para descartar que esté contaminada por el VIH.

 

*Fuente: Organización Mundial de la Salud