Perdonen la franqueza

¿En busca de la magna obra?

Anatanael Medina

“El Ayuntamiento de Puebla invertirá 400 millones de pesos para la construcción del puente vehicular de la 31 poniente y el bulevar 5 de Mayo, el cual no provocará afectaciones a los vecinos y comerciantes de la zona durante su edificación, aseguró Felipe Velázquez, titular de la secretaría de Desarrollo Urbano y Obra Pública.” Estas fueron las palabras publicadas en algunos medios que dieron a conocer el primer gran proyecto de infraestructura para la ciudad durante la administración de Eduardo Rivera.

Velázquez Gutiérrez, dio a informó que la construcción de dicha vialidad está contemplada dentro de la carpeta de 27 proyectos que la comuna capitalina presentó ante los diputados federales del PRI para la integración del Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF) 2012. También aclaró que actualmente se integra el expediente técnico del puente vehicular, por lo cual todavía no cuenta con los detalles técnicos de la obra, pero aseguró que ésta arrancará en el segundo año de gobierno de Eduardo Rivera Pérez.

El funcionario reveló que ya se definió que el puente elevado estará a altura de la Procuraduría General de Justicia y  tendrá salidas en las laterales izquierdas de cada sentido, las cuales servirán para que los automovilistas se incorporen al bulevar 5 de Mayo. Señaló que la decisión de construir el puente en la 31 poniente y el entronque con el bulevar se basó en la afluencia vehicular de la zona, además de que era necesario buscar una solución para “destrabar” el tránsito que en determinados horarios se genera en esa vialidad.

A mediados de agosto, el presidente municipal Eduardo Rivera se reunió con el líder estatal del PRI, Juan Carlos Lastiri Quirós y los regidores del tricolor para presentarles dicha carpeta con los 27 proyectos, con la finalidad de integrarlos al presupuesto del siguiente año. El edil reveló que la construcción de esta obra oscilaría cerca de los 400 millones de pesos.

No cabe duda que esta obra sería de gran beneficio para un gran número de capitalinos cuando esté terminada, sin embargo no fue recibida con entusiasmo por todos los sectores, no hubo aplausos ni algarabía por la magna obra. Tan sólo Lastiri Quirós dijo que se revisarán a fondo todos los proyectos y que se vigilará el cumplimiento de cada promesa que hiciera el alcalde durante su campaña, sin hacer mucho caso al puente vehicular, además de verificar que el presupuesto se maneje de forma responsable y transparente.

Por otra parte, algunos comerciantes de la zona no se muestran muy animados, ya que en caso de llevarse a cabo la obra, seguramente sí se verán afectados, a pesar de las afirmaciones del titular municipal de Obra Pública, pues al iniciarse la construcción, se tendrían que cerrar las calles aledañas, lo cual ocasionaría que disminuyeran las ventas de dichos negocios, además del polvo y otras molestias que generará para los habitantes de los alrededores.

Felipe Velázquez afirmó que la decisión está basada en la afluencia vehicular de la zona; lo cual indica que no se ha realizado el estudio necesario y que debe realizarse a través de una compañía especializada en este rubro; es un análisis de proyección urbano el que se tiene que realizar para determinar dónde debe construirse la obra, ya que hay otros puntos de la ciudad que merecen este tipo de atención, como es la avenida 11 sur a la altura de Agua Santa y San Bartolo.

Es importante subrayar           que en este tipo de proyectos, se debe analizar qué zonas están más afectadas por el tránsito vehicular; cuántas personas se verán beneficiadas, es decir cuántos vehículos y de qué tipo son los que circularán por esa vialidad, en general el beneficio social que generará para la comunidad. Y un estudio en el que se proyecte cómo afectará al comercio de la zona (en algunas ciudades cuando se hace una obra, las autoridades indemnizan a los comerciantes para compensar las pérdidas), pues es imprudente decir que no se verán afectados. Sin estos datos, además del estudio topográfico correspondiente, es irresponsable anunciar una obra de tales magnitudes y costos.

Por lo anterior, es importante que las autoridades replanteen si el proyecto es prioritario en esa zona o se puede llevar a cabo en otra vialidad. No cabe duda que cualquier puente vehicular será de utilidad para la ciudadanía, pero se tienen que considerar los costos y la utilidad social y finalmente para un edil, el costo político, pues en este ámbito se puede ver beneficiado si sus acciones son las correctas o afectado si no los son.

Recordemos que a Blanca Alcalá le salió “el tiro por la culata” cuando en agosto de 2009 anunció un puente elevado en el bulevar Atlixco; pues los comerciantes de la zona se opusieron férreamente y la ciudadanía no apoyo a la entonces alcaldesa, por lo que tuvo que dejar el proyecto en el olvido. O será que las autoridades padecen amnesia y no aprenden de los errores propios ni ajenos.

Y realmente el problema no es la construcción del puente en sí, sino que los encargados de las políticas de Obras Públicas municipales, no toman en cuenta a la población, solos toman las decisiones y es cuando los ciudadanos se organizan para detener un proyecto de tales magnitudes. Además que el gobierno municipal todavía no termina (ni terminará), con el problema de los baches y ya se quiere echar otro compromiso encima. ¿Por qué no se utilizan esos recursos para la mejora de otras vialidades que se encuentran en mal estado?