Papiloma Humano

Dra. Ma. Elena Ramo (Ced. Prof: 3672547)

En diversas ocasiones hemos escuchado que se habla del Virus del Papiloma Humano (VPH), pero pocas de ellas nos ponemos a reflexionar en qué es esto. Si acaso, cuando una familiar o conocida lo contrae, es el momento en que empezamos a tener conciencia de este mal que aqueja a muchas mujeres. Se han detectado más de 150 tipos de este virus. Se les llama también papilomavirus porque algunos pueden causar verrugas o papilomas, los cuales son tumores benignos (no cancerosos), a estos de les denomina de bajo riesgo.

Algunos VPH, como los que causan las verrugas comunes que crecen en manos y pies, no se transmiten fácilmente. Sin embargo, más de 40 tipos de VPH se transmiten sexualmente y con mucha facilidad por medio del contacto genital; el verdadero problema es que algunos tipos de VPH transmitidos por esta vía son causantes de cáncer cervical y otros tipos. A estos VPH se les ha denominado de alto riesgo, oncogénicos o carcinogénicos.

Aunque las infecciones por VPH son muy comunes, la mayoría aparecen sin síntomas y desaparecen sin tratamiento alguno en el transcurso de pocos años e incluso meses. Sin embargo, algunas de éstas permanecen por periodos largos de tiempo; estas infecciones persistentes por VPH de alto riesgo pueden causar anomalías en las células y sin detección y un tratamiento adecuado es cuando se convierten en cancerígenas.  

Los VPH de bajo riesgo ocasionan el nacimiento de verrugas alrededor de los genitales o del ano. La mayoría de estas verrugas genitales (condilomas acuminados), son causadas por el VPH–6 y el VPH–11 y pueden aparecer varias semanas después del contacto sexual con una persona infectada portadora del VPH, también es posible que se tarden varios meses o años en aparecer; o puede ser que nunca aparezcan, es ahí donde radica la dificultad para detectar el VPH, pues a veces es asintomático. 

Las infecciones ocasionadas por VPH se consideran ahora como la causa principal de todos los casos de cáncer cervical, pues según datos del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), revelan que  el 70 por ciento de las mujeres portadoras del VPH tienen la probabilidad de contraer cáncer cervical. Cada año se diagnostica a 120 mil mujeres con lesiones precancerosas y es la segunda causa de muerte en mayores de 25 años del género femenino en nuestro país.

Otro tipos de cáncer originados por los VPH son de ano, de vulva, de vagina y de pene. Además la infección oral por VPH causa algunos cánceres de orofaringe (parte central de la garganta, que incluye el paladar blando, la base de la lengua y las amígdalas); las cifras a nivel mundial revelan que actualmente la infección por VPH representa 5 por ciento de todos los cánceres.

Los especialistas han identificado cerca de 15 tipos de VPH de alto riesgo, entre los que se incluyen el 16 y el 18, los cuales juntos causan cerca de 70 por ciento de los cánceres cervicales. Es importante mencionar,  que también muchas de las infecciones causadas por los VPH de alto riesgo pueden desaparecen por sí solas y no causan cáncer.

Causas

Una de las principales causas para contraer algún tipo de cáncer cervical es tener diversas parejas sexuales; en segundo lugar está el consumo de tabaco y otra causa es tener muchos hijos. Pues estos factores ocasionan anormalidades en las células cervicales, terminando con un alto riesgo de contraer algún tipo de VPH. Como regla general, en cuanto más graves sean los cambios celulares anormales, mayor será el riesgo de padecer cáncer. Cualquier persona que es activa sexualmente tiene el riesgo de infección por VPH transmitido sexualmente.

Prevención

Por otra parte, permanecer en una relación larga, mutuamente monógama, con una pareja no infectada minimiza el riesgo de infección genital por VPH. Sin embargo, es difícil determinar si la pareja que ha sido activa sexualmente en el pasado está infectada actualmente por el virus. La infección por VPH puede ocurrir en las áreas genitales aunque estén protegidas por un condón, y a pesar de que no se conoce el grado exacto de protección, el uso de éstos ha sido asociado con un índice más bajo de incidencia de cáncer cervical.

Actualmente hay dos vacunas aprobadas por la FDA (Food and Drug Administration) por sus siglas en inglés; son Gardasil y Cervarix y han demostrado efectividad para prevenir infecciones por los VPH. La primera previene la infección por los tipos 16 y 18 de VPH (de alto riesgo) y los tipos 6 y 11 (de bajo riesgo). La segunda también previene infecciones persistentes por los tipos 16 y 18 de VPH.

Detección

Son dos métodos los que se utilizan actualmente para examinar las células cervicales; uno es el Papanicolaou y otro consiste en una prueba de ADN para identificar cambios o alteraciones en las células en mujeres mayores de 30 años. Desafortunada e irónicamente, todavía no existen exámenes aprobados para detectar la infección en los hombres, a pesar de que son ellos los principales portadores y transmisores de estos virus. 

Ante este panorama, es importante tener conciencia de que estos tipos de virus son generados por una alta actividad sexual, tanto en hombres como en mujeres. Hoy en día la vacuna del VHP se aplica hasta en niñas de 10 años. La mejor defensa que podemos tener es la información y el cuidado de tener una sola pareja. Hábitos de higiene y sobre todo, exámenes periódicos de por lo menos dos veces al año. La responsabilidad y comunicación de los padres hacia los jóvenes juega también un papel muy importante en la prevención del VPH.