Interculturalidad

Dayán Ramírez

Alguna vez te has preguntado ¿Por qué existe gente distinta a mí? ¿Cómo se puede vestir así? ¿Por qué él o ella tienen un color de piel distinta? Y tal vez otras preguntas más han venido a tu mente respecto a este tema. Es por eso que hoy te proporcionamos información que te puede llevar a la respuesta de estas preguntas.

En este mundo nos encontramos día a día con personas distintas a nosotros, no hablamos de su forma de vestir ni de caminar; la diferencia va más allá de estos factores. Nos referimos a la capacidad que tenemos los seres humanos para poder romper nuestros obsesivos paradigmas y así descubrir cosas distintas. Involucrarse y aceptar una cultura totalmente diferente a la nuestra es una aventura que seguro vale la pena vivir.

Hablamos de heterogeneidad de razas, nacionalidades, costumbres, tradiciones, creencias, idiomas, sistemas político-económicos y sociales. Hablar del término conocido como “cultura” significa un estudio multidisciplinario, es por eso que resulta vital abrir nuestra mente para conocer los diferentes enfoques que se le han acuñado a este término. De forma general conceptualizaremos el término cultura para que todos estemos en la misma sintonía.

La cultura se refiere a las formas de comportamiento, ideas, actitudes, tradiciones, costumbres y creencias perdurables que se encuentran compartidas por un grupo numeroso de personas, las cuales se transmiten de generación en generación. Para algunos teóricos la cultura es la totalidad de disposiciones que estabilizan y producen el carácter social.

Una vez homologado el concepto de cultura, es necesario elevar nuestra conciencia a un nivel superior. Éste se ha denominado interculturalidad.

La interculturalidad consiste en la aceptación de cada uno de los aspectos que conforman a la cultura, es decir, un judío puede aceptar a una persona descendiente de nazis, un negro acepta a un blanco, un politeísta respeta las creencias de un monoteísta, una mujer occidental acepta a una del mundo oriental. En fin, existen millones de ejemplos con relación a la interculturalidad que por motivos de espacio no podríamos mencionar.

Es por eso que invito a cada uno de nuestros, lectores, a que reflexionemos y elevemos nuestra mente, y aún más importante, abramos el espíritu para conocer culturas distintas en estos momentos que estamos viviendo crisis no sólo económicas, sino morales, éticas, profesionales y de valores.

Por tal motivo es indispensable que todos estemos dispuesto a vivir la “interculturalidad” con respeto, dialogando y proponiendo mejoras sin llegar a la violencia.

Hoy en día la interculturalidad resulta un pilar fundamental para enriquecernos como personas, conocer al otro para ser menos herméticos, sirve para abrirnos horizontes que no alcanzábamos a ver. La interculturalidad es el camino que nos llevará de cierta forma a la paz mundial, por supuesto que cada quien debe sumar su grano de arena.

Aprovechemos el tiempo que tenemos para vivir plenamente la interculturalidad, la cual puede empezar en los lugares más cercanos, no necesitamos trasladarnos de país, es mucho más sencillo, podemos empezar con nuestros hermanos, familiares o vecinos. Cada uno tendrá un rasgo que los diferenciará de nosotros, así que es hora de ponerlo en práctica.