Relativo y absoluto

Anatanael Medina

Recientes descubrimientos han demostrado que se está logrando acelerar partículas a velocidades mayores a la de la luz, lo cual terminaría por cambiar los paradigmas establecidos por otrora grandes estudiosos de la ciencia, principalmente los postulados de Albert Einstein, así que antes de que eso se vuelva una realidad y las teorías del científico una fantasía, mencionaré lo relativo y lo absoluto.

35 es un número relativo.

Puede ser una cifra grande para algunos, pero para las instituciones puede ser una cifra menor. Los absoluto es que es el número de cadáveres que fueron colocados el mes pasado como mensaje de que las organizaciones delictivas están muy bien organizadas, y lo que es peor, muy bien equipadas; todo esto, días antes de la reunión de Procuradores estatales que se realizaría en Boca del Río.

Siete es otro número relativo, para algunos es cabalístico, para otros es mágico. Los más osados lo señalan como un número perfecto. En Veracruz, se ha convertido en trágico, pues fueron siete cuerpos los que se volvieron a encontrar en las inmediaciones de ambos municipios veracruzanos mientras se reunían los procuradores a “hablar” de seguridad y justicia nacional.

Finalmente, la suma de cadáveres en el puerto llegó a 49 (relativo con respecto al cierre de edición).49 es otra cifra relativa, una cifra pequeña comparada con 40 mil, no es nada. Lo absoluto de este caso, es que cifras relativas menores como 50, 10, 20, 3, 8 y otras, al sumarlas pueden dar resultados enormes, algo así como 45 mil, el sustantivo se lo pone usted, pueden ser manzanas, computadoras, abejas o insensiblemente, muertos.

El miedo es relativo, sobre todo cuando se trata de padres de familia asustados por los mensajes escritos en una red social; llega la sicosis y los “asustadizos” padres generan caos en las escuelas al ir por sus hijos a deshoras. El miedo es relativo porque no pasa nada, tal como lo declaró el Procurador de Veracruz, Reynaldo Escobar (después de los 49 muertos) y a pesar de ellos.

La injusticia es absoluta cuando un gobernador encarcela jóvenes por escribir críticas en las redes sociales; por escribir advertencias y por decir que en su estado reina el caos de la delincuencia organizada. Pero se vuelve relativa cuando esos jóvenes que fueron encarcelados, son liberados por  las absurdas acusaciones además de la presión
social ejercida por las mismas redes.

El caos es absoluto cuando circulan en Internet videos en los que un comando armado de 30 o 40 hombres (relativo), cargan armas de alto poder, se denominan “mata zetas” y advierten que seguirán las matanzas entre integrantes de la delincuencia organizada. Las sospechas son absolutas cuando al observar a esos sujetos, más que delincuentes parecen salidos de las Fuerzas Armadas mexicanas y además, con sus acciones fortalecen al “Chapo” Guzmán.

La desfachatez es absoluta cuando las autoridades de los tres niveles aseguran que se buscará a los responsables y medio mes del escalofriante suceso, no hay resultados, tal como ha sucedido en otras ocasiones. El valemadrismo es
absoluto cuando el presidente de la república “promociona” los lugares turísticos de México mientras la guerra, su guerra, sigue dejando huérfanos, viudas y padres sin hijos.

La ineptitud es absoluta cuando el presidente Felipe Calderón hace chistes de la situación actual mexicana mientras imparte conferencias en otros países protegido por un gran equipo de seguridad; y al mismo tiempo en Acapulco, Veracruz, Sinaloa, Estado de México, Michoacán y por lo menos quince entidades más, están sometidas por el crimen organizado, sean zetas, matazetas, la familia o los templarios.

El desconcierto es absoluto cuando la población de Veracruz sabe que sus policías son manejados por la delincuencia y los medios están amordazados por las autoridades para no hacer mención de la situación que transcurre en estos días. La belleza de Veracruz se vuelve relativa cuando todos estos factores se conjuntan y generan el caos, el miedo y la desesperanza entre sus habitantes.

El enojo de la sociedad es absoluto porque el gobernador de esa entidad, Javier Duarte promovió una ley (de Perturbación), que sentencia con cuatro años de cárcel a todo individuo que ocasione miedo y terror a través de rumores, sea cualquier medio el utilizado. Lo absurdo es totalmente absoluto cuando el Congreso local aprueba esa estúpida ley mientras el crimen organizado continúa operando en la entidad.