¿De quién es la Revolución?
Rocío Carrera

La Revolución Mexicana fue la primera revolución social del siglo XX en América, la cual duro diez años. “Sufragio efectivo no reelección”, fue el lema que caracterizó al movimiento revolucionario de 1910 en contra del gobierno de Porfirio Díaz quien ya tenía más de 30 años en el poder. Encabezada por Francisco I. Madero, apoyado en el Plan de San Luis (proclamado en San Antonio Texas), se convocaba a levantarse en armas el 20 de noviembre de 1910 a las 18:00 horas para llevar a cabo el derrocamiento de Díaz. Las copias del Plan llegaron pronto a la ciudad de México, la prensa capitalina informaba del desarrollo de un complot, por lo que en diversas partes del país se comenzaban a dar levantamientos armados.

Y es justo en esa parte donde hace un año con motivo del centenario de la Revolución Mexicana, los estados de Puebla y Chihuahua se disputaron el nombre de “Cuna de la Revolución Mexicana”, desde hace varios años la historia que conocemos es que en la ciudad de Puebla se inicio el levantamiento armado cuando la policía entro a la casa de los Hermanos Serdán el 18 de noviembre de 1910, lo que dio origen al movimiento armado dos días antes.

La postura chihuahuense
De acuerdo a documentos presentados por el escritor de chihuahuense Román Corral Sandoval, Chihuahua debe ser la cuna de la Revolución Mexicana, ya que ocurrieron acontecimientos sociales en el municipio de Coyame del Sotol, especialmente en la comunicad de Cuchillo Parado, pues el general Toribio Ortega se levantó en armas el 14 de noviembre de 1910 al frente de 60 soldados, en su mayoría desarmados pues eran campesinos, tomando esa comunidad para la causa revolucionaria.

Por su parte, la escritora Rosario Rodríguez Ramírez, originaria del mismo estado, publicó en julio del año pasado su libro titulado “Coyame…Tras las huellas de la Revolución Mexicana”, en el cual expone que la Revolución inició el 14 de noviembre, seis días antes de lo planeado por Francisco I. Madero. El general Toribio Ortega era primo de su abuelo y la autora narra anécdotas poco conocidas sobre el movimiento armado, puesto que varios de los antepasados de esta escritora sufrieron los estragos de la lucha armada.

Otro hecho que dio cauce a la inconformidad contra el porfiriato, fue la rebelión de Tomochi, un pueblo que escasamente llegaba a los 200 habitantes. El 7 de diciembre de 1891 sus habitantes se rebelaron contra los abusos cometidos por el gobernador Lauro Pacheco y las autoridades locales, combatiendo a ejércitos que los superaban hasta diez a uno. Pero el enojo acumulado era tal que los habitantes los derrotaron en varias ocasiones, lo que provocó la ira del dictador, quien envió a un contingente de más de dos mil soldados para masacrar a los pobladores. Hecho que preparó a la población chihuahuense para el levantamiento revolucionario.

Además del descontento social por el régimen porfirista, desacuerdos religiosos de la época también influyeron para que iniciara la Revolución; fomentados principalmente por la creencia en Teresa Urrea “La Santa de Cábora”, de quien dice la leyenda, fue una niña que en 1890 a la edad de 17 años sufrió un ataque de catalepsia que duró 14 días, al despertar, la gente cercana lo toma como un milagro y la joven empieza a tener gran influencia entre la población.

Aunado a todo lo anterior, el 17 de noviembre de 1910, Doroteo Arango, alias Francisco Villa tomó la Hacienda de Chavarría en el municipio de Riva Palacio y el 19 de Noviembre de 1910 Pascual Orozco y un grupo de vecinos de San Isidro atacaron Miñaca.

La historia en Puebla
El Dr. Mariano Torres Bautista, académico e investigador de la escuela de Filosofía y Letras de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP), afirma que “La labor y coraje de los poblanos de principios del siglo XX llegaron hasta donde casi todo mundo había temido: enfrentar al dictador y dar la pauta para la lucha que habría de llevar a los mexicanos a nuevas formas de vida y a superar las críticas condiciones del momento”.

Aquiles Serdán lanzó en enero de 1910 una convocatoria para instaurar el Club Anti Reeleccionista de Obreros. Días antes de la fecha prevista por Francisco I. Madero en el Plan de San Luis, el propio Madero alertó a los hermanos Serdán a traves de los servicios secretos de inteligencia estadounidenses de que el jefe de la policía de la ciudad, Miguel Cabrera, planeaba actuar contra ellos. Fue así que en la 6 oriente, los hermanos Serdán y sus colaboradores se reunieron para resistir el asalto, que se produjo el 18 de noviembre a primera hora.

En el primer intercambio de disparos cayó Cabrera, lo que provocó la llegada de un contingente de fuerzas federales para someterlos, donde Máximo Serdán muere y la casa es tomada por la policía, al final de este episodio, Aquiles al saber que su hermano había muerto, consideró que si lograba escapar podría reorganizar la revolución dentro del estado, por lo que tomó su revólver y se escondió en un compartimiento que se encontraba en la planta baja de la casa. Las mujeres de la casa Carmen Alatriste, Filomena del Valle y Carmen Serdán fueron llevadas a prisión. Sin embargo una tos delato el escondite de Aquiles y cayó muerto de un disparo la madrugada del 19 de noviembre.

Mariano Torres señala que: “Nuestra entidad contribuyó a desencadenar la acción del pueblo mexicano y que esta etapa de la historia local no se circunscribió a los trágicos acontecimientos del 18 de noviembre de 1910, sino fue una lista de acciones valientes en las que participaron sectores completos de la Puebla del momento y que demostraron que sólo con valor y constancia podía lograrse lo que pocos consideraban posible, el fin del largo régimen dictatorial del General Porfirio Díaz al aflorar las aspiraciones de los mexicanos de todos los rincones que luego secundarían tan valiente actitud”.

Por su parte, el historiador Manuel Villalpando César, validó que Puebla deber ser reconocida como cuna del inició del movimiento revolucionario, porque es una razón absolutamente histórica, sin importar si hay similitudes en otros lados y en otros tiempos. El ex secretario de Cultura Alejandro Montiel Bonilla detalló que Puebla es el baluarte de la Revolución Mexicana, pues en 1910 era la tercera ciudad más importante del país, la tercera economía, y el movimiento que iniciaron los hermanos Serdán fue intelectual, por la lucha de la igualdad de las clases sociales.

Otras posturas
Ante la lucha para obtener la denominación “Cuna de la revolución”, no sólo Puebla y Chihuahua compitieron, también lo hicieron los estados de Coahuila, San Luis Potosí, Sonora, Veracruz, Durango y Sinaloa. Coahuila argumentó que en el municipio de San Pedro de las Colonias Francisco I. Madero vivió de 1893 a 1910 y escribió en 1908 el libro “La sucesión presidencial en 1910”, en San Pedro se formó el primer Club Antireeleccionista y en 1905 se editó el periódico “El Demócrata”. Así mismo porque ahí nacieron varios generales revolucionarios como: Francisco I. Madero, Benjamín Argumedo y Sixto Ugalde, además de que en Cuatro Ciénegas, nació Venustiano Carranza, continuador de la segunda etapa revolucionaria, aunque el hecho de que estos personajes nacieran en este estado no fundamenta que pueda ser declarado como cuna de la nación.

Por su parte, San Luis Potosí solicita el reconocimiento por haber sido la sede donde Francisco I. Madero elaboró el Plan de San Luis, que fue el llamado para levantarse en armas en contra de la dictadura y dar pauta al inicio del movimiento armado. Aunque no tomaron en cuenta que este plan fue proclamado por Madero en Texas, donde se había refugiado. La pregunta aquí también seria si San Antonio Texas quiere reclamar tal distinción.

Sonora, con la huelga en el Mineral de Cobre en Cananea, en junio de 1906, considera este hecho como precursor de la Revolución. Veracruz con el 5 de septiembre de 1906 en Acayucan, donde Hilario Salas, Miguel Alemán González, Enrique Novoa, Juan y Román Marín se levantaron en armas, convocados por el Partido Liberal y tomaron por asalto esa plaza, todos fueron encarcelados. Al mismo tiempo reclama también la fecha de Enero de 1907, inicio de la huelga en la fábrica de tejidos en Río Blanco.

Yucatán por su parte expresa que a Valladolid le llaman “La Primera Chispa de la Revolución Mexicana”, ya que el 4 de Junio de 1910, un grupo encabezado por Miguel Ruz Ponce, Claudio Alcocer, Bonifacio Esquivel, José Encarnación Kantún y los peones de la hacienda Kantó atacaron el cuartel, mataron al jefe político de Valladolid y desconocieron al gobernador con el Plan de Dzelkoop, pero fueron reprimidos pocos días después.

Durango afirma que fue en Gómez Palacio donde se dieron los primeros levantamientos en armas a las cero horas del 20 de Noviembre de 1910, encabezados por el general Agustín Castro, de acuerdo al Plan de San Luis. Y en Sinaloa el 4 de Junio de 1910 Gabriel Leyva Velázquez congregó a simpatizantes para empuñar las armas , recorrió rancherías y el día 8, en Cabrera de Inzunza se enfrentó y venció a las fuerzas porfiristas. Leyva herido, fue encarcelado el día 10 y le aplicaron la “ley fuga”. Todos estos hechos son realmente los antecedentes que dieron origen al movimiento armado de 1910.

El resultado
El resultado fue que al estado de Puebla se le concedió esta distinción durante los festejos del Centenario de la Revolución el 19 de noviembre del pasado año, sin embargo el gusto le duró poco a los poblanos ya que Chihuahua se quedó finalmente con la denominación “Cuna de la Revolución”, avalada por el Congreso de la Unión, por tener las bases suficientes para preservar el derecho a tal distinción. En el caso de los académicos e historiadores poblanos, no se han continuado las investigaciones necesarias para recuperar ese estatus.