El buen morir
Eutanasia
Rocío Carrera

La palabra eutanasia proviene de dos conceptos griegos “eu” y “thanatos”, que significan “bien” y “morir” es decir el buen morir, en la actualidad la eutanasia, está relacionada con el hecho de conceder una muerte sin sufrimiento a quien padece alguna enfermedad grave o se encuentra desahuciado por los médicos, pero este tema desde la antigüedad estaba presente, ya que en la antigua Grecia se consideraba que la mala vida no era digna de vivir, por lo que la eutanasia era permitida, durante el imperio romano el suicidio se consentía e incluso era considerado como un acto honroso, sin embargo para san Austin, este acto era un pecado, por lo que varios de los primeros concilios de la iglesia cristiana decretaron que a aquellos que cometieran suicidio no se les podrían aplicar los rituales ordinarios de la iglesia tras su muerte.

Durante la edad media, cualquier acción que atentara con la vida de las personas era repudiada así como el suicidio y el aborto, e incluso la muerte repentina era vista como algo malo puesto que no daba el tiempo para estar con la familia y los amigos. Sin embargo Hipócrates en su juramento marca una concepción de la vida diferente, en la cual se prohíbe a todos los médicos practicar la eutanasia activa, o proporcionar ayuda para el suicidio de cualquier persona.

Tipos

Para esta práctica existen tres formas de llevarla a cabo la primera de ellas es la eutanasia activa, la cual se da cuando se provoca la muerte del paciente mediante drogas u otros métodos letales, la segunda es la eutanasia pasiva, la cual consiste en la eliminación de los medios destinados a prolongar la vida, por último la eutanasia indirecta cuando se administran calmante con la intención principal de aliviar el dolor, aunque ello pueda anticipar la muerte del paciente.

El mundo

En la actualidad Holanda se convirtió en el primer país en legalizar la eutanasia activa el 1 de abril de 2002, donde la ley perdona al médico de procesos legales si respeta ciertos criterios con minuciosidad. El 23 de septiembre del mismo año Bélgica se convirtió en el segundo país donde se aprobó esta práctica. Así sólo la eutanasia activa es legal en estos dos países, ambos prepara actualmente una regulación de eutanasia para niños y personas dementes. La Lye Leonetti del 22 de abril de 2005 en Francia estableció el derecho a “dejar morir”, sin permitir a los médicos que practiquen la eutanasia. Desde el año 2002, en Gran Bretaña la justicia autoriza la interrupción de tratamientos médicos en algunos casos.

En otros por su parte autorizan formulas como la eutanasia pasiva como es el caso de Suiza y el estado de Oregón. Este último fue el primer lugar del mundo donde se legalizo la eutanasia pasiva en diciembre de 1994, con una ley que entro en vigor en 1997, donde se autorizaba a los médicos a prescribir drogas a los pacientes con seis meses de esperanza de vida, y que ellos mismo lo solicitaran ya que ellos tenían que administrase dichos medicamentos, por lo que dependía total mente de ellos el usarlos o no.

Estuvo permitida también durante un tiempo en el territorio del norte de Australia, donde el doctor Philip Nitschke ideó un método de “suicidio asistido” que permitió a cuatro personas morir acogiéndose al Acta del Derecho de Enfermos Terminales (ADET), la cual entró en vigor en julio de 1996, pero que el Parlamento federal derogó en marzo de 1997. En Suiza existe una asociación llamada “Dignitas”, que se dedica a ayudar a morir a quien así lo desea pero no tiene los medios para hacerlo lo que ha propiciado un “turismo de la muerte”. Por su parte en Japón, fue autorizado por la Corte Suprema en 1995, aunque solo en determinadas condiciones; y en Colombia, fue reconocido en 1997 por la Corte Constitucional como un derecho para enfermos terminales. Desde finales de 1992, en Dinamarca se pude hacer un testamento vital que los médicos deben respetar, por su parte en Italia la eutanasia está prohibida, pero la Constitución reconoce el derecho de rechazar cuidados médicos, en países como Alemania y Austria la eutanasia pasiva como el hecho de desconectar una maquina no es ilegal si el paciente da su consentimiento, estos son solo algunos ejemplos de lo que sucede en el mundo respecto a este tema.

La Ley en México

En lo que respecta a nuestro país en 2005 el Partido de la Revolución Democrática, presento una propuesta para la despenalización de la eutanasia en México llamada “Ley General de los Derechos de las Personas Enfermas en estado Terminal” siendo el primer indicio de interés sobre el tema en nuestro país, esta propuesta planteaba que el suicidio asistido no se castigara además de la elaboración de testamentos en vida cuando los enfermos precisen el grado de sufrimiento que están dispuestos a soportar antes de ser asistidos para morir.

En noviembre de 2008 El Senado mexicano aprobó una reforma de ley donde se permite que los enfermos terminales puedan solicitar legalmente la eutanasia pasiva, una modificación que había sido aprobada ya en abril pero a la que la Cámara de Diputados introdujo cambios relativos a los médicos que atienden a estos pacientes. En su primera versión, aprobada, esta ley incluía una cláusula de conciencia que permitía a los médicos negarse a aplicar la eutanasia pasiva. Sin embargo con la última reforma introducida por los senadores, los médicos que se nieguen a atender a este tipo de pacientes, tiene la obligación de pasar el caso a otro colega.

En noviembre de 2009 el diputado priísta Israel Betanzos, presentó ante la Asamblea Legislatura del DF, una iniciativa de ley que permita privar a una persona de la vida siempre y cuando exista un documento de voluntad anticipada que así lo estipule, bajo la aprobación de un comité de ética, este deberá determinar: a) si el dolor del paciente es insoportable e inútil, si su muerte es irremediable o c) que el hecho de prolongarle la vida provocaría un estado vegetativo irresistible, si se cumpliese cualquiera de estos requisitos, podría recurrirse a la eutanasia.

Por su lado en el estado de Puebla en octubre de 2010 el ex diputado José Manuel Benigno Pérez Vega del partido del trabajo (PT), presento una iniciativa para permitir la interrupción voluntaria de vida, dijo que todos los seres humanos tienen derecho a una muerte digna y sin sufrimiento por lo que la ley permitiría cesar el dolor de las personas diagnosticadas como enfermos terminales, ya que esta ley no trata de fomentar la muerte sino que busca abrir una opción humanitaria. Esta propuesta estaba basada en reformas tres leyes tanto de la Constitución Política Estatal como la del Código de Defensa Social a modo de poder castigar a quien induzca al suicidio sin justificación alguna.