Pugna por los espacios capitalinos
Omar Valverde

El pasado 28 de octubre, la organización de comerciantes que lleva el mismo nombre, realizó una marcha en el zócalo capitalino, encabezada por su líder Rubén Sarabia Sánchez, mejor conocido como Simitrio. Los comerciantes lanzaron consignas contra el presidente municipal Eduardo Rivera y exigieron más espacios para que puedan comercializar sus productos, pues es la única fuente de ingresos con las que cuentan.

El líder moral de los comerciantes también lanzó críticas contra las políticas de seguridad implementadas por el presidente Felipe Calderón. Sarabia Sánchez afirmó que este acto no fue para provocar a las autoridades o a la ciudadanía, sino al contrario, para contribuir a la vida democrática del país.

El caso es que el tema del comercio ambulante es una piedra más en el zapato de Eduardo Rivera, pues queda entre la espada y la pared al no resolver esta problemática. Por un lado, el comercio establecido pide que no se permita a los ambulantes hacer su venta, pero por el otro, los comerciantes informales exigen los espacios y el mandatario capitalino, tome la decisión que tome, quedará mal con alguno de los dos.
La actual administración ha sido severamente criticada por no resolver este asunto, y es que los ambulantes desean permanecer en algunos lugares estratégicos como el zócalo capitalino y las calles aledañas, ya que proyectos como la Merced y el Ferrocarril (proyectos de la anterior administración), no dieron los resultados esperados a mediano plazo.

En este tenor, el tianguis de San Isidro ha sido también el blanco de diversas pugnas entre comerciantes (de Antorcha Campesina y Doroteo Arango). Son varios meses en los que se han registrado diversos conatos de enfrentamiento entre ambas organizaciones, sin que las autoridades hayan logrado mediar y resolver el conflicto. Parques y jardines de la ciudad se han seguido utilizando para la venta de este tipo de mercancías y la repuesta de las autoridades ha sido nula. El edil ha brillado por su ausencia.

Pero los más afectados en esta situación son los comerciantes establecidos. José Juan Ayala, presidente de pequeños comerciantes del Centro Histórico dijo que ya se salió de las manos al gobierno de Eduardo Rivera, pues durante los festejos del día de Día de Muertos, según se otorgaron 70 permisos temporales y los comerciantes rebasaron el número, utilizando además, calles que no les estaban permitidas. Pidió que las autoridades impongan un control a los mismos, ya que están causando bajas a quienes sí cubren sus obligaciones fiscales.

Ayala exigió también que se vigilen los nuevos periodos de vendimia, pues la próxima temporada navideña dice que se podrían ver afectados por el comercio informal. Dijo que estarán pendientes de las acciones que tome el gobierno municipal, pues están cansados de que esta situación se repita contantemente.

Por su parte, el edil capitalino ha reiterado que no permitirán que los ambulantes lleguen a las calles del centro. Asegura que no le temblará la mano y que se actuará en todo momento al margen de la ley. Que todos los permisos que se han otorgado son temporales, lo cual muestra la voluntad para apoyar a estos comerciantes pero con la finalidad de que el comercio formal no quede desprotejido.