¿Quién fue Miguel Ángel Granados Chapa?
Por Dayán Ramírez

Nació el 10 de marzo de 1941 en el estado de Hidalgo. El destacado periodista y abogado mexicano, Miguel Ángel Granados Chapa, estudió paralelamente las licenciaturas en Periodismo y Derecho en la Universidad Nacional Autónoma de México.

En 1967 colaboró con el diario Excélsior, llegando a ocupar la subdirección editorial. En esa época dirigía el periódico Julio Scherer. Por problemas financieros atribuidos al ex presidente Luis Echeverría, el 6 de noviembre de 1976 Julio Scherer funda la publicación semanal “Proceso”. Algunos historiadores señalan que el gobierno federal pidió repetidas veces a los empresarios para que dejaran de comprar espacios publicitarios en Excélsior ya que allí expresaban fuertes críticas.

En el semanario Proceso, Granados Chapa publicó su columna de Interés Público. En 1984 contribuyó a la fundación de un nuevo proyecto periodístico: La Jornada, del cual llegó a ser director en los años de 1988 a 1990, año en que también colaboraba en la edición de la revista Mira. Posteriormente en noviembre de 1993, cuando el periódico Reforma se publica por primera vez, entre los columnistas destacaba el nombre de Miguel Ángel Granados Chapa, con su ya inolvidable columna “Plaza Pública” a la cual él mismo consideró un lugar de encuentro con la gente, tal como ocurre en un Zócalo.

En 1994 comenzó su programa homónimo Plaza Pública en Radio UNAM, que consistía en el análisis, reflexión y por supuesto la polémica sobre la cultura y política de nuestro país. Dentro de sus logros cabe mencionar que fue electo ocupante de la silla número 29 de la Academia Mexicana de la Lengua en el mes de febrero del 2008, distinción otorgada como reconocimiento a quienes más han aportado en nuestro país al cuidado de la palabra. Sus características particulares lo distinguen entre muchos, su propiedad al hablar, no hablar de más ni de menos, su precisión y claridad, su sensatez para relacionar y criticar los acontecimientos que lo rodeaban han sido parte del legado que marcó al periodismo mexicano.

Para Granados Chapa haber cursado dos licenciaturas simultáneamente significó el complemento perfecto; esto le permitió tener los cimientos para destacar en el gremio periodístico. Referente a la Universidad él se expresaba de la siguiente manera: “La Universidad obliga a la reflexión, obliga a la auto inspección, a la introspección. Uno no puede ser el mismo antes y después de la Universidad”.

Con mucha razón al leer sus reflexiones nos damos cuenta que Granados Chapa fue un periodista comprometido con su trabajo, con la veracidad y la objetividad periodística. Su punto de vista con relación al periodismo enuncia lo siguiente: “Me agrada el periodismo que sirve, que le da un servicio a las personas; y me desagrada el periodismo que se sirve, el que se utiliza para provecho personal, para hacer negocios, para engañar”.

Falleció el 16 de Octubre de 2011 en la ciudad de México, casualmente o no, el periodista se despidió de sus lectores unos días antes de morir. Ya era de nuestro conocimiento que padecía cáncer y que esta enfermedad lo había estado acechando. En sus últimas letras publicadas en el periódico Reforma, Granados Chapa nos dijo “Es deseable que el espíritu impulse a la música y otras artes y ciencias y otras formas de hacer que renazca la vida, permitan a nuestro país escapar de la pudrición que no es destino inexorable. Sé que es un deseo pueril, ingenuo pero en él creo, pues he visto que esa mutación se concrete. Esta es la última vez que nos encontramos. Con esa convicción digo adiós”.
Definitivamente la pérdida de este gran periodista y ser humano nos aqueja, porque en un México como el de hoy pocos tinteros nos hacen sentir tanto como él lo hacía, sin embargo lo recordamos con el respeto que merece porque fue un firme creyente en el desarrollo democrático y la libertad de expresión en México. En cualquier parte que se encuentre, descanse en paz.