Rocío Carrera L.

Se acerca la Navidad, y con ella las festividades familiares, los regalos y los adornos. La Navidad es una de las celebraciones católicas más importantes dentro del cristianismo, proviene del latín “Nativitas” que significa nacimiento, por lo que se celebra el nacimiento de Jesucristo. Pero, ¿Desde cuándo se celebra esta festividad? Es difícil precisar los inicios de cuando se comenzó a celebrar la navidad tal cual la conocemos actualmente, sin embargo varias de las costumbres mitos y leyendas que se le fueron sumando a lo largo de los años provienen de muchos países.
Incluso no se conoce el día exacto del nacimiento de Jesús, algunos historiadores dicen que fue durante el reinado de Herodes. Pero fue el papa Julio I quien a mediados del siglo IV, estableció la fecha del 25 de diciembre para celebrar el nacimiento de Jesús, ya que este día era próximo a muchas fiestas del solsticio de invierno que se celebraban en la antigüedad.

Antecedentes

Hacia el año 2000 a.C., en lo que hoy es lrak, se llevaba a cabo un festival llamado Sacaea, muy semejante a la navidad en el cual durante cinco días se hacían procesiones, representaciones teatrales e intercambio de regalos, estos festejos marcaban el final del invierno y daban la bienvenida al año nuevo. Es posible que varias creencias provenientes del oriente se extendieran a lo largo de Europa central, provocando que se mezclaran con las propias de cada región.
Muchas de esas tradiciones indicaban los cambios de estación y el tiempo de cosechar, los campesinos durante el crudo invierno encendían fogatas con la esperanza de revivir el calor del sol y así calentar un poco la tierra, también decoraban sus casas con pinos y otra clase de arboles para demostrar a las adormecidas plantas que no todo estaba muerto. Los campesinos al ver brillar al sol nuevamente se alegraban tanto que prometían repetir cada año esta costumbre.
También existió un festival de invierno a lo largo del mar Báltico y en Escandinavia, llamado Yule, el cual se celebrara en honor de los dioses Odín y Thor, donde ardían grandes fogatas, y alrededor de ellas los trovadores cantaban y también se relataban leyendas famosas. Por su lado los persas también encendían fogatas en el solsticio de invierno, y su festividad estaba dedicada a Mitra, el dios de la Luz. Asimismo existe un festival judío, llevado a cabo a mediados del mes de diciembre, la consagración del templo o Hanuka.
Sin embargo, el antecedente más cercano es el que se realizaba durante el imperio Romano, con el festejo llamado, “Las Saturnales”, las cuales se llevaban a cabo a mediados del mes de diciembre cuando el sol se acercaba a su más bajo nivel y tenían una duración de una semana. El solsticio de invierno en el cual los días empiezan a alargarse, era llamado Dies Natalis Invicti Solis, es decir el nacimiento del sol invicto, por lo que era un día sagrado. Durante las Saturnales los romanos decoraban sus casas con laureles y follaje e intercambiaban regalos, todos celebraban ya que en durante esa semana a los criminales se les cambiaban la condenas y los esclavos quedaban en libertad de hacer y decir lo que quisieran.

La decoración
Entre las decoraciones que la mayoría de la gente utiliza para adornar sus casas podemos encontrar el árbol de navidad, costumbre originaria de los germanos, cuando en los inviernos los árboles perdían sus hojas, ellos los “vestían” para que los espíritus buenos que en ellos habitaban regresaran pronto, los adornos más comunes de esa época eran las manzanas o piedras pintada.
También existe una leyenda europea sobre el árbol de navidad, la cual dice que durante una noche de invierno, un pequeño niño buscó refugio en la casa de un leñador y su esposa, quienes lo recibieron y le dieron de comer. Durante esa noche el niño se convirtió en un ángel vestido de oro, ese niño era el niño Dios, quien para recompensar la bondad de los ancianos tomo una rama de un pino y les dijo que la sembrara, prometiéndoles que cada año daría frutos.
Y así fue, ese árbol dio manzanas de oro y nueces de plata. En la actualidad se decora con elementos como las esferas que simbolizan los dones de Dios; las luces que son la luz de Cristo; los lazos que es la unión familiar y una estrella en la punta que representa la fe.
Otra tradición es la representación del Nacimiento, fue san Francisco de Asís quien popularizo la costumbre de armar un pesebre, en 1220 en un viaje a Belén, quedo asombrado por la manera en cómo se celebrara ahí la navidad, así que cuando regresó a Italia le pidió autorización al Papa Honorio III para representar el nacimiento de Jesús con un pesebre viviente en 1223 en vísperas de la navidad.
Una vez autorizado montó en el bosque Greccio, el primer nacimiento de que se tenga noticia, con hombres y animales vivos para revivir el nacimiento de Jesús, los participes llevaban antorchas y velas para iluminar aquella noche, al año siguiente se repitió esa representación con éxito y a partir de ese momento la tradición se extendió por Europa y luego por el resto del mundo.
Con el paso del tiempo la falta de espacio obligó a las personas a representar esta tradición con figuras de madera o de barro. Se tiene la creencia que el primer nacimiento con figuras se construyó en Nápoles a finales del siglo XV.
Sin lugar a dudas es una de las fechas más esperadas del año, sin embargo resultaría interminable mencionar las innumerables tradiciones navideñas, muchas de las cuales son conocidas y practicadas por la mayoría, como las piñatas, las pastorelas y las posadas, entre otras, tradiciones que no debemos perder con el paso del tiempo.