Rocío Carrera L.

Los zapotecas se autonombran Binnizá (binni, gente; zá, nube), que significa gente que proviene de las nubes. La cultura zapoteca se asentó hace unos 2,500 años en la zona central de Mesoamérica (actual estado de Oaxaca), siendo Monte Albán su ciudad principal, en esta zona se han encontrado estadios para juego de pelota, joyas preciosas y magnificas tumbas. Desde esa ciudad los zapotecas dominaban la mayor parte de la región. El término zapoteco proviene del vocablo náhuatl Tzapotécatl, que significa “Pueblo del zapote o habitantes del lugar de Zapoteo”. Dicha denominación les fue impuesta por los mexicas debido a la abundancia de árboles de zapote en ese territorio.

Se destacaron en el conocimiento de la astronomía, la numeración, el calendario, la escritura jeroglífica y la medicina herbolaria; arquitectura civil, funeraria y religiosa, así como la alfarería, la joyería y otras artes menores. Construyeron represas y canales de riego desarrollando una agricultura bastante variada, la cual daba sustento a numerosas aldeas. Rendían culto al sol, la lluvia, la tierra y el maíz para tener buenas cosechas durante el año, de la misma forma desarrollaron un calendario y un sistema logofonético de escritura que utiliza un carácter individual denominado glifo separado para representar a cada una de las sílabas de la lengua. Este sistema de escritura es considerado como el predecesor de los sistemas olmeca, mixteco, mayas y azteca.

Los zapotecos fueron una avanzada civilización, vivían en grandes aldeas y ciudades, sus casas eran construidas principalmente con piedra y mortero, trabajaron la piedra realizando diseños decorativos los cuales abundan en su arquitectura, los bajos relieves y las pinturas murales constituyen algunos de las piezas más preciosas del arte prehispánico de México.

Es el pueblo más numeroso del estado de Oaxaca, actualmente se encuentra dividido en cuatro grandes regiones, que son zapotecos de Valles Centrales, zapotecos de la Sierra Norte o Juárez, Zapotecos del Istmo de Tehuantepec y los Zapotecos del Sur, que a pesar de tener la misma raíz cuentan con características especificas que los diferencian a unos de otros.

Zonas Arqueológicas

Monte Albán
Fue una de las primeras ciudades de Mesoamérica y más numerosas durante su apogeo, fue fundada aproximadamente 500 años a. C., floreciendo hasta 750 d. C. Convirtiéndose en la antigua capital de los zapotecos, se encuentra ubicada en el centro del Valle de Oaxaca. En esta zona se ejercía el mayor control político, económico e ideológico sobre comunidades en el valle y las montañas circundantes.
El doctor Alfonso Caso, arqueólogo mexicano, estableció cinco épocas muy diferenciadas en cuanto a la organización, social, densidad de población y actividad de intercambio, durante su proyecto de restauración de la zona el cual inicio en 1931 y finalizo en 1958 estas son denominas: Monte Albán I, II, III, IV y V; a partir del año 500 a. C. hasta el año 1521 de nuestra era; cada una de ellas con sus respectivas subdivisiones.

Mitla
La palabra Mitla o Mictlán es de origen náhuatl que significa “Lugar de los Muertos”, en la lengua zapoteca se llama “Lyobaa” que significa “Lugar de entierros”, en mexica quedó en Mitlan, “lugar de muertos” y ya castellanizado sólo Mitla como lo conocemos actualmente. En esta zona arqueológica se encuentran evidencias humanas desde principios de nuestra era, al desaparecer Monte Albán como núcleo del poder, Mitla se convirtió en una de las poblaciones más importantes la cual funcionó como centro de poder para los zapotecas del valle, su máximo esplendor ocurrió entre 950 y 1521. El mayor atractivo en esta zona, es la variada ornamentación de sus edificios, lograda mediante el sistema de grecas, el cual la distingue de las del resto del país, actualmente quedan cinco grupos de edificios construidos alrededor de patios cuadrados.

Bichu’
Bidxela’ ti bichu’
guriá nisado’.
Ruxidxu’, ruxidxu’,
zizame lu nou’.

Ñácasia’ lii, bichu’,
bichuhuiini’ nado’,
xade’chu’ ca li’dxu’,
ndaanu’ ga’chi’ le nisado’.

Binite’ xa bichu’
ruaa xa yuxido’,
naa napa’ laame nalu’
ne bia’bu’ nisado’.

El caracol
Hallé un caracol
en la orilla del mar.
Sonreías, sonreías,
cuando se deslizaba en tu mano.

Quién fuera tú, caracol,
caracolito noble,
en la espalda llevas tu casa
y en tu vientre, escondido llevas el eco del mar.

Perdí el caracol
entre la arena fina,
yo lo tengo, dijiste,
y te arrojaste al mar