Rocío Carrera L.

México se caracteriza por tener una inmensa riqueza cultural, entre ésta encontramos los juguetes tradicionales de nuestro país. Un juguete es un objeto hecho de diferentes materiales, el cual mantiene la atención de quien lo posee, llega a convertirse en amigo de los niños; con ayuda de la imaginación puede transportar a su dueño a lugares inimaginables. El recordar la infancia, cuando nuestros abuelos no tenían la posibilidad de comprar juguetes de línea, cuando todavía era seguro salir a las calles a jugar y donde la imaginación era el principal instrumento de los niños para divertirse, donde en los juguetes se apreciaba también el trabajo, la inspiración, sensibilidad, creatividad y habilidad manual de los mexicanos, se encuentran los juguetes populares de nuestro país elaborados en su mayoría de madera.

A lo largo de los años, el juguete artesanal ha ocupado un lugar importante entre los niños mexicanos, a lo largo y ancho de nuestro país podemos encontrar una enorme variedad de juguetes populares, estos juguetes se realizan con la finalidad enseñar a los niños y adultos los aspectos de la vida del pueblo así como en su mayoría están hechos para hacernos saltar, girar, rodar y sobre todo divertirnos, sin embargo con el paso de los años éstos se han ido quedando en el olvido ya que dejó de fomentar el uso de ellos, sobre todo en las comunidades urbanas, debido a la competencia con los juguetes comerciales producidos a gran escala y que están apoyados por grandes campañas de publicidad, y que han creado en los pequeños la necesidad de poseer el juguete de moda.

Es principalmente en las zonas rurales y pequeñas ciudades donde los niños aún usan los juguetes populares ya que allí los fabrican y por ello los niños tienen un mayor acceso a ellos. Los artesanos para poder elaborar estos juguetes utilizan materiales como barro, cartón, papel, madera, laca, hojalata etc. Las técnicas dependen del juguete a construir, y en ellos se guarda el conocimiento ancestral heredado de generación en generación.

El uso de los juguetes tradicionales ha disminuido a causa del crecimiento urbano así como del desarrollo tecnológico en las grandes ciudades, a demás de que los padres no transmiten a sus hijos el amor por este tipo de juguetes, ya que no toman en cuentan que estos a demás de divertir tienen una función cultural muy importante al formar parte de nuestra expresividad, ya en gran medida refleja la identidad y el arte de nuestro pueblo. Los juguetes artesanales generalmente se mantienen durante mucho tiempo sin modificaciones, sin embargo han cedido a algunas modernidades como los que son hechos de acuerdo a caricaturas de moda o de acuerdo a ciertas marcas populares.

Recordar los juguetes de antaño es retomar una tradición de nuestro país, juguetes que llevan un trabajo artesanal y que en su mayoría se siguen haciendo de madera, entre los más recordados por las antiguas generaciones encontramos:

El balero, se trata de un juguete de malabares, el objetivo del juego es hacer encajar un eje delgado del tallo al hueco del mazo. Consta de 3 partes, a) Un impulsor, el cual es un palo redondo alargado de madera. b) Un mazo en forma de barrilito, con un orificio medio relativamente grueso en su parte inferior siendo el de mayor peso, c) La cuerda la cual permite lanzar el mazo con el impulsor.

Trompo, es un juguete que consiste en una peonza (Un cuerpo que puede girar sobre una punta sobre la que se sitúa su centro de gravedad de forma perpendicular al eje de giro), acompañada de una cuerda, el objetivo es enrollar la cuerda alrededor del trompo y tirando fuertemente uno de sus extremos se lanza contra el suelo, consiguiendo que el trompo rote sobre su punta, manteniéndose erguido y girando en el suelo.

Yoyo: Es un juguete hecho con un disco de madera, con una ranura profunda en el centro de todo el borde, en la cual se enrolla una cuerda que, sujetado a un dedo se hace subir y bajar alternativamente. Existes varios trucos para este juguete como el columpio, el perrito, la vuelta al mundo.

Tablitas: Este juguete consiste en una combinación de tablitas de madera pintadas de varios colores unidas por cintas también de colores, el objetivo es sostener una tablita del extremo y soltarla estas se van separando y al momento que cada tablita va cayendo se escucha un “clic-clic”.

Muñecas de trapo: Conocidas también como “Marías”, son elaboradas a mano con materiales mexicanos, caracterizadas por la vestimenta y listones coloridos haciendo alusión a los trajes típicos de las mujeres mazahuas, principalmente.

Lotería: Se trata de un juego de azar conformado por tablas con ilustraciones representativas del pueblo mexicano, para jugarla se debe contar con un “Gritón”, que improvisa versos relacionados a las ilustraciones, en muchas ocasiones sobre temas de actualidad. Los participantes colocan semillas de frijol o cualquier otro objeto sobre las imágenes en la medida en que éstas concuerdan con las extraídas de un mazo de 54 cartas. El objetivo del juego es llenar la tabla antes que los demás participantes, entre estas ilustraciones podemos encontrar el gallito, la chalupa, el catrín y la dama.

Serpientes y escaleras: También se trata de un juego de azar, el cual es jugado sobre un tablero con casillas ilustradas, donde destacan las escaleras y las serpientes, que indican si el participante debe subir o bajar dependiendo del dibujo y la indicación de los dados. El objetivo es que los participantes deben llegar en primer lugar a la meta.

Otros juguetes tradicionales son los carritos de madera, las casitas que incluyen sus comedores con sillas, sillones, camas, roperos de madera; trenecitos de latón, muñecos. En la actualidad podemos encontrar estos juguetes hecho de otros materiales pero sin lugar a dudas los hechos a mano y de madera son lo que deben valorarse y seguir difundiendo para que esta tradición no se pierda por la mediatización dominante. Además que son más económicos y didácticos para el desarrollo de los niños. Entre los centros productores de juguetes tradicionales se encuentran los estados de: Puebla, Michoacán, el Estado de México, Oaxaca, Guerrero, Guanajuato y el Distrito Federal.