Dra. María Elena Ramo (Ced: 3672547)
Médico especialista en medicina familiar

Para comprender la diabetes, es importante entender primero el proceso normal por medio del cual el alimento se descompone y es empleado por el cuerpo para obtener energía. Varias cosas suceden cuando se digiere el alimento: Un azúcar llamado glucosa, que es fuente de energía para el cuerpo, entra en el torrente sanguíneo.

Un órgano llamado páncreas produce la insulina, cuyo papel es transportar la glucosa del torrente sanguíneo hasta los músculos, la grasa y las células hepáticas, donde puede utilizarse como energía.
Las personas con diabetes presentan hiperglucemia, debido a que su cuerpo no puede movilizar el azúcar hasta los adipocitos, hepatocitos y células musculares para almacenarse como energía. Esto se debe a que: el páncreas no produce suficiente insulina, sus células no responden de manera normal a la insulina o ambas razones.

Hay tres tipos de diabetes. Las causas y los factores de riesgo son diferentes para cada tipo:
Diabetes tipo 1: Puede ocurrir a cualquier edad, pero se diagnostica con mayor frecuencia en los niños, los adolescentes o adultos jóvenes. En estos casos el cuerpo no produce o produce poca insulina y se necesitan inyecciones diarias de esta hormona. La causa exacta se desconoce aún.
Diabetes tipo 2: Corresponde a la mayoría de los casos. Generalmente se presenta en la edad adulta, aunque ahora se está diagnosticando en adolescentes y adultos jóvenes debido a las altas tasas de obesidad. Muchas personas con este tipo de diabetes no saben que la padecen.
Diabetes gestacional: Es el un alto nivel de azúcar en la sangre que se presenta en cualquier momento durante el embarazo en una mujer que no tiene diabetes.

La diabetes afecta a más de 20 millones de mexicanos y alrededor de 40 millones tienen prediabetes (Diabetes tipo 2, también llamada temprana). Entre los síntomas más comunes se encuentran: Visión borrosa, sed excesiva, fatiga, micción frecuente, hambre y pérdida de peso injustificada, entre otros. Debido a que la Diabetes tipo 2 se desarrolla lentamente, algunas personas con niveles altos de glucemia son completamente asintomáticas. Los síntomas de la Diabetes tipo 1 se desarrollan en un período de tiempo corto y las personas pueden estar muy enfermas para el momento del diagnóstico.

Pruebas y exámenes
Se puede utilizar un análisis de orina para buscar hiperglucemia; sin embargo, una prueba de orina sola no diagnostica diabetes. El médico puede sospechar que usted tiene diabetes si su azúcar en la sangre es superior a 200 mg/dL. Para confirmar el diagnóstico, se deben hacer exámenes de sangre, glucemia en ayunas. Se diagnostica la enfermedad si el resultado es mayor de 126 mg/dL en dos oportunidades. Los niveles entre 100 y 126 mg/dL se denominan alteración de la glucosa en ayunas o prediabetes. Dichos niveles se consideran factores de riesgo para la Diabetes tipo 2.

Prueba de tolerancia a la glucosa oral: se diagnostica diabetes si el nivel de glucosa es superior a 200 mg/dL luego de 2 horas (esta prueba se usa con mayor frecuencia para la diabetes tipo 2). Las pruebas de detección para diabetes tipo 2 en personas asintomáticas se recomiendan para niños obesos que tengan otros factores de riesgo para diabetes, comenzando a la edad de 10 años y repitiendo cada dos años. Adultos con sobrepeso (IMC superior a 25) que tengan otros factores de riesgo. Adultos de más de 45 años, repitiendo cada tres años.

Tratamiento
No existe cura para la diabetes, pero el tratamiento consiste en medicamentos, dieta y ejercicio para controlar el azúcar en la sangre y prevenir síntomas y problemas. Los estudios han mostrado que un mejor control de los niveles de azúcar en la sangre, el colesterol y la presión arterial en personas con diabetes ayuda a reducir el riesgo de nefropatía, enfermedad ocular, neuropatía, ataque cardíaco y accidente cerebro-vascular.

Posibles complicaciones
Las complicaciones de emergencia abarcan coma diabético, hiperosmolar, hiperglucémico, y cetoacidosis diabética. Después de muchos años la Diabetes puede llevar a otros problemas serios como oculares, úlceras e infecciones en pies, descontrol de la presión arterial y el colesterol, lo que puede llevar a un ataque cardíaco, falta de circulación de la sangre en sus piernas y pies.

Los nervios pueden sufrir daño, causando dolor, picazón y pérdida de la sensibilidad; debido al daño en los nervios, el paciente podría tener problemas para digerir el alimento que come y podría sentir debilidad o tener problemas para ir al baño, también puede dificultar la erección en los hombres. También puede ocasionar daño renal. Los riñones podrían no trabajar igual de bien y pueden incluso dejar de funcionar.

Prevención
Mantener un peso corporal ideal y un estilo de vida activo puede prevenir la Diabetes tipo 2.
No hay forma de prevenir la diabetes tipo 1, pero para prevenir complicaciones de la diabetes es de vital importancia visitar al médico o al diabetólogo por lo menos cuatro veces al año.